Los gatos, esos pequeños seres en apariencia tan inofensivos, me están haciendo la vida imposible, o más bien la de mi jardín. Con este post, además de enseñaros el maravilloso trabajo de la paisajista Monique Briones, pretendo pediros ayuda y consejo, a ver si a alguien se le ocurre cómo solucionar mi problema.
Vivir en zonas residenciales es muy bonito pero a veces se tienen problemas que seguro, no se dan en la ciudad. Resulta que tanto mi urbanización como los parques y zonas anexas, están plagados de gatos. Ya no sólo es el del chalet de enfrente y los dos del chalet de al lado, que han decidido que mi jardín sea su punto de encuentro, sino que hay otros callejeros que campan a sus anchas. El caso es que ya no sé cuánto dinero (y esfuerzo) llevo invertido en recomponer lo que ellos destruyen, mis jardineras se han convertido en el lugar favorito para hacer sus necesidades, y para ello escarban, las dejan sin tierra y los tubos de riego acaban en el suelo (por no mencionar el desagradable olor). He probado un sin fin de inventos para persuadirlos, pero hasta ahora nada me ha servido. No quiero echar ningún producto agresivo que pueda perjudicarles (soy amante de los animales, aunque me pese en este momento). En fin, que si se os ocurre algo que pueda hacer, soy toda oídos.
Espero algún día poder disfrutar de un jardín tan bonito como estos, si los “mininos” me lo permiten.

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